Perder amistades tras la maternidad

Ser mamá refuerza algunas amistades y te distancia de otras. ¿Te ha ocurrido que, al ser mamá, has perdido ciertas amistades? No eres la única. Os cuento mi historia.

Cuando estaba embarazada, compartí mi embarazo con mis amistades. Había ilusión, incluso una fiesta sorpresa de Baby Shower con una tarta preciosa… Se involucraron en mi cambio y me acompañaron en la experiencia.

Una vez que fui madre, la vida me dio un giro de 180º: sueño, hambre, sensibilidad, autonocomiento (incluso generación de facetas que no conocías de mí misma hasta el momento)… Al inicio es abrumador, pero poco a poco vas retomando tu vida social.

La maternidad cambió totalmente mis prioridades y mi perspectiva. Estaba tomando un café y me di cuenta que tenía una desconexión muy grande con las personas sentadas en la mesa. Por parte de algunas había distanciamiento y por parte de otras, falta de conexión, sentía que no tenía nada en común.

Una vez pregunté “¿qué tal te va?” y obtuve un “nada nuevo” tras semanas sin hablar absolutamente nada y sabiendo que había bastante que contar.

Poco después vino el anuncio de mi boda… Ya que sí… ¡¡nos casamos!! Y aquí se afianzó ese distanciamiento y esa desconexión.

Tras ver que la situación perduraba, me sentí culpable, pensé que había hecho algo que pudiera herir o que quizá era yo la que me había distanciado, absorbiéndome demasiado en el mundo de ser madre.

Ya que soy una mujer bastante transparente y directa, pregunté “¿Qué está ocurriendo? ¿Te pasa algo?” y obtuve un rotundo “no”. Repetí hasta en tres ocasiones y de diferentes maneras esta pregunta, así que vi que, fuera cual fuera el problema, no estaba en mi mano.

Una vez leí que no podemos cargar en la mochila problemas ajenos. Así que, viendo con perspectiva lo ocurrido, decidí dar espacio y que el tiempo dijera. Al final, tras meses sin acompañarme en mi maternidad ni mis planes de boda… Mi interés se marchó definitivamente y decidí no mantener a esa gente cerca. No hay que forzar las cosas.

Conforme vamos creciendo emocionalmente y madurando como personas, tomamos caminos distintos y no es malo, aunque para mí es duro. Agradezco a todas las persona que han pasado por mi vida todo lo que me dieron en su momento.

La conclusión que yo saco de mi experiencia es que la maternidad te cambia la manera de pensar y tus intereses y afinidades. Si te distancias de amigas que quieres mantener, pues lo mejor es hablar con ellas y poner las cartas sobre la mesa. Si, una vez hecho esto, no hay esa unión que había antes, tan sólo queda agradecer su paso por tu vida y pasar página.

¿Os ha pasado a vosotras algo similar? ¡Contadme vuestra experiencia!

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